El otro día abrieron una nueva tienda cerca de casa y me pasé a verla con una amiga. No es un establecimiento a los que estamos acostumbrados, pues venden disfraces sexis, lencería y zapatos muy provocativos. Entre los modelitos que estuvimos ojeando encontramos varios conjuntos de cuero y mascaras que supongo estaban pensadas para realizar prácticas sadoy causaban sensación entre los clientes.
Es muy frecuente que la gente experimente sentimientos encontrados con respecto a estas tendencias sexuales. Por un lado asusta imaginar la dureza que pueden implicar, pero por otro lado, tienen su parte morbosa. En todo caso, creo que si os decidís a iniciaros en estas prácticas un buen modo de hacerlo es comenzar con el sado suave, por ejemplo con el spanking sexy.
El spanking sexi consiste en azotar a tu pareja en el trasero con ligeras palmadas para excitarla, ya sea gracias a la sensación de dominación/sumisión, bien por la sensación de calor y cosquilleo que los azotes provocan. Esta práctica se puede realizar antes o durante el coito, para lo cual la postura más recomendable es aquella en la que el hombre penetra a la mujer por detrás mientras ella se sitúa a cuatro patas frente a él, es decir, la postura que todos conocemos como el perrito.
Es importante tener en consideración los siguientes puntos; se trata de pasar un buen rato, no de hacer daño a tu pareja. Por ello es aconsejable pegar siempre en la parte carnosa de los glúteos, no en aquella en la que se percibe más el hueso. Al terminar le puedes dar un suave masaje a tu pareja en la zona donde la has azotado, consiguiendo así que se relaje y proporcionándole aun más placer.
No olvides que este para realizar este tipo de prácticas es necesario que ambos estéis de acuerdo y tengáis la confianza suficiente para expresar en cada momento como os sentís.
Escrito por: Ana J. R.