La gonorrea es una de las infecciones de transmisión sexual más antiguas. De hecho en la biblia se describe una enfermedad que por sus síntomas bien podría ser la gonorrea y se han encontrado textos chinos fechados hace más de 2500 años que también hacen referencia a dicha enfermedad.
La gonorrea se transmite por una bacteria llamada gonococo que se contrae al mantener relaciones sexuales con una persona ya infectada, por el contacto del pene, la vagina, la boca o el ano. Por ello son un grupo de riesgo todas las personas sexualmente activas. Es importante tener en cuenta que no es necesaria la eyaculación para infectarse.
Esta enfermedad venérea se caracteriza por provocar los siguientes síntomas: dolor en el abdomen y escozor al orinar, secreciones con mal olor y color de la vagina, molestias o dolor durante las relaciones sexuales y fiebre. Los síntomas aparecen de 3 a 5 días después de haber contraído la gonorrea aunque los márgenes resultan muy variables y algunos síntomas pueden tardar hasta 30 días en hacerse visibles.
Algunas de las consecuencias de la gonorrea son la posibilidad de causar daños en los órganos sexuales, llegando en ciertos casos a provocar la esterilidad, en la mujer puede desembocar en una enfermedad pélvica inflamatoria y en el caso de los hombres produce enfermedades de la piel que dañan el pene.
Su tratamiento es muy sencillo, se basa en la toma de ciertos antibióticos recetados por el médico después de detectar la enfermedad, cosa que se realiza mediante un simple análisis de orina o examen pélvico tomando muestras del cuello del útero. Cuanto antes se detecte la infección mayor eficacia tendrá el tratamiento.
Escrito por: Ana J. R.