Hoy voy a dedicar el post a unas prácticas sexuales muy poco extendidas y que no gozan de la aceptación de la población, concretamente hablaré de la zoofilia y el bestialismo. La zoofilia es la atracción sexual que ciertas personas sienten hacia los animales, en este caso las relaciones sexuales con ellos no son un requisito, mientras que el bestialismo se refiere precisamente a los actos sexuales forzados practicados con animales, ya sea mediante el frotamiento de los genitales con algún animal, dejándose practicar sexo oral o realizando el coito. Aunque sean términos relacionados, bestialismo y zoofilia, como se puede apreciar, no son palabras necesariamente iguales.
Observando ciertas pinturas rupestres se ha comprobado que estas practicas se han realizado desde la antigüedad, en ocasiones incluso como ofrenda hacia los dioses. Hoy en día son consideradas parafilias, perturbaciones sexuales, aunque en ciertas culturas antiguas eran aceptadas.
Hay diferencias en los comportamientos de hombres y mujeres. Los primeros practican el bestialismo más frecuentemente en zonas rurales empleando normalmente al ganado mientras que las mujeres lo hacen en ambientes urbanas utilizando a sus mascotas.
Debido a que los animales no poseen la capacidad de decidir, estos comportamientos se consideran abusos hacia el reino animal, no obstante, de acuerdo con lo que afirma la Asociación Estadounidense de Psiquiátrica la zoofilia sólo es una patología en los casos en los que los individuos zoófilos sienten angustia. Como las personas que sienten estas inclinaciones no lo admiten abiertamente es difícil distinguir si hay algo mas a un simple cariño hacia una mascota. Se cree que en las zonas rurales el número de zoófilos es mayor, pero los estudios al respecto no están demasiado claros.
Escrito por: Ana J. R.