Supongo que todas recordaréis la famosa imagen del tío Gilito, ya sabéis, el avaro familiar del pato Donald experimentando un gran placer al nadar en una montaña de dinero. Pues, de la mano de los inocentes dibujos animados nos estaban mostrando un curioso modo de excitación sexual: la timofilia.
Con este nombre se designa a la atracción por aquellos individuos de nuestra sociedad que disfrutan de grandes riquezas y fama. No es extraño sentirse atraída por tu superior gracias al poder que su figura representa. También es muy común excitarse con jueces, políticos, empresarios y en general personas que gozan de poder y fortuna.
La timofilia se ve claramente representada por el erotismo de las joyas como los diamantes, las perlas o los objetos hechos de oro, los abrigos de piel, los coches caros. ¿Quién no ha intentado impresionar a su pareja llevándola a un sitio caro, obsequiándola con regalos lujosos y prohibitivos? En parte es el morbo y placer que la fortuna provoca, lo que crea situaciones subidas de tono.
Muchas personas acuden a las subastas para poseer objetos de sus personajes idolatrados y poder, en numerosos casos llegando a dormir con ellos y afirmando que el placer que les producen es mejor que cualquier amante.
¿Quién no desearía poseer grandes riquezas para disfrutar de ese potente y caro afrodisíaco?
Escrito por: Ana J. R.