Hasta ahora hemos dedicado numerosos posts a estudiar como podemos evitar un embarazo con distintos métodos anticonceptivos, así que hoy vamos a ver como actuar en caso de decidir que ha llegado el momento de quedarnos encinta. Concretamente, en este post hablaremos de dos test muy útiles en caso de buscar el embarazo, a saber, el test de ovulación y el de embarazo.
El primero ayuda a reconocer los días del ciclo menstrual en los que la mujer está más fértil mediante la medición de la hormona Luteizante, presente en mayor concentración en el cuerpo durante la preovulación y ovulación. Distintos estudios han demostrado que la ovulación se produce entre el décimo primero y el décimo noveno día del ciclo, si empezamos a contar desde el comienzo de la regla, por tanto será en esos momentos en los que deberá realizarse el test de ovulación. Será necesario recoger una muestra de orina, pero no vale cualquier momento para la recogida, se debe esperar un par de horas antes de realizar el test y de este modo no seleccionar la primera orina de la mañana.
El segundo test que utilizaremos será el test de embarazo, que nos indicará si hemos conseguido nuestro objetivo, quedarnos encinta. En este caso la hormona cuya concentración medirá el test, será la gonadotropina coriónica humana, que el cuerpo comienza a segregar después de concebir. Dicha hormona se puede medir mediante un análisis de sangre a la semana de quedar embarazada y en la orina a las dos semanas. El momento adecuado para realizar el test será el primer día de falta de la menstruación, pues la fiabilidad a partir de entonces es de un 99 %. Si desconoces cuando comenzó tu última regla, podrás hacerte el test 21 días después de la relación sexual.
Contrariamente a lo que ocurre en los test de ovulación, en el test de embarazo la muestra se recoge con la primera orina de la mañana y si el resultado fuese positivo, deberás acudir al médico para confirmar el embarazo.
Escrito por: Ana J. R.