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Blog >> Aprende a Seducir

El Poder de las Caricias

En mi opinión, uno de los sentidos con más potencial para dar placer y por desgracia muy frecuentemente desaprovechados en la sexualidad es el tacto. Por medio de los masajes o las caricias podemos transmitir infinidad de mensajes de deseo con un lenguaje íntimo y sensual, y conseguir desatar la pasión de nuestra pareja.

Uno de los motivos de que las caricias provoquen esas placenteras sensaciones es que nuestro cuerpo, al percibir dichos estímulos sensoriales libera endorfinas, capaces de producir una inmensa sensación de bienestar, liberar del estrés, … ¿quién no querría poder disfrutar de sus efectos a diario?

Ya mencionamos anteriormente el término petting como el conjunto de juegos amorosos, besos y caricias que sirven como preliminar para el sexo. Todos estamos de acuerdo con que esos escarceos previos al coitos son imprescindibles y hacen que las relaciones sexuales resulten si cabe aun más placenteras, pero … ¿cómo saber cuales son las caricias más apetecibles o las zonas más receptivas? Pues bien, debéis saber que casi todo el cuerpo es susceptible de ser acariciado pues tenemos infinidad de terminaciones nerviosas que nos permiten gozar de los estímulos de las caricias.

Es importante no empezar por las zonas erógenas, acariciad primero el cuello, con suavidad, es una parte del cuerpo muy sensible, que reacciona al más mínimo estímulo. Continuad por la espalda, en este caso podéis aplicar más presión siguiendo el camino de la nuca a las nalgas para que se vaya calentando el ambiente. Otras zonas en las que las caricias pueden producir un gran placer son la parte interior de las articulaciones como rodilla o codo y los pies. Estos últimos están dotados de muchos receptores de sensaciones así que podrás experimentar desde las caricias suaves, casi cosquillas, hasta mayores presiones combinadas con besos o pequeños mordiscos.

Cuando tu pareja y tú estéis suficientemente excitados podrás pasar a las zonas erógenas de tu amante. En los chicos el frenillo del glande es la parte más sensible de su anatomía, así que acariciala con delicadeza si quieres ponerlo a cien. En el caso de las chicas, es la zona que rodea el clítoris, junto con este, por lo que deberás humedecerte los dedos antes de acariciar con un suave masaje, a tu pareja.

Escrito por: Ana J. R.
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