La prostitución consiste en intercambiar favores sexuales por dinero, sin una relación afectiva entre los implicados y, por tanto, como es una ocupación retribuida, se puede considerar un trabajo. El término prostitución viene del latín y significa literalmente “exhibir para la venta”. En la actualidad contamos con numerosas palabras con mayor o menor carga negativa para referirse tanto a la actividad de prostituirse como a las personas que la practican, entre ellas dama de compañía, puta o meretriz.
Tenemos noticias de la prostitución prácticamente desde la aparición de las primeras civilizaciones, como Oriente, Grecia clásica o Roma. Se cree que el primer burdel se creó en Atenas en el siglo VI a. C. En aquella época tanto hombres como mujeres mantenían relaciones sexuales remuneradas. También en la Biblia se hace mención en varias ocasiones a “la profesión más antigua del mundo”, de hecho, María Magdalena era una meretriz a la que pretendían apedrear a consecuencia de su oficio. En la Edad Media, las grandes ciudades contaban con burdeles controlados por los propios municipios y las prostitutas solían acudir a las ferias y fiestas locales ofreciendo sus servicios.
Actualmente existen distintas clases de prostitución, dependiendo del lugar donde se ofrezcan y proporcionen sus servicios (la calle, burdeles o locales nocturnos). Las escorts proporcionan compañía a sus clientes en diferentes eventos sociales junto con relaciones sexuales. Las prostitutas callejeras ofertan sus servicios en la calle, vistiendo con ropa provocativa y llevando a cabo su trabajo en coches u hoteles de bajo precio.
En algunos países como Holanda o Alemania la prostitución está completamente legalizada, las prostitutas pagan impuestos y pueden anunciar sus servicios abiertamente en los medios de comunicación o dirigir un burdel. Sin embargo, en la mayor parte de los países, no es una ocupación que goce de la bendición de la población. De hecho en Estados Unidos, salvo excepciones, es ilegal ofrecer sexo a cambio de dinero y en ciertos países musulmanes su práctica está penada con la muerte. En todo caso, lo que las leyes pretenden perseguir son las actividades delictivas como la trata de blancas o la explotación de menores.
Escrito por: Ana J. R.