Uno de los temas más controvertidos en cuanto a sexo y su práctica se refiere es la dominación y sumisión. Algunas personas consideran que la dominación es una buena manera de incentivar sus relaciones, mientras que otros lo tienen por casi una aberración, pero ya sea una cosa u otra, lo cierto es que más frecuentemente de lo que imaginamos se recurre a ella durante el sexo.
La dominación es un conjunto de costumbres sexuales caracterizadas porque una persona domina a otra, siendo conocido el que domina como amo o ama, en el caso del hombre o la mujer respectivamente, y el que es dominado como sumiso. Aquellos que toman los dos roles alternativamente se conocen con el nombre de switch. Las famosas dominatrix son siempre mujeres que dominan a sus parejas sexuales de forma profesional normalmente a cambio de dinero.
Es importante saber que la dominación no tiene por que estar ligada al sadomasoquismo aunque en ocasiones se practiquen ambos. Los comportamientos dominantes durante el sexo no deben relacionarse con la brutalidad, sino por el contrario, tienen que estar consensuados por ambas partes de la pareja, lo que necesariamente implica que debe de haber suficiente confianza como para expresar los deseos y fantasías más escondidas.
Para evitar que la falta de comunicación cree problemas a la hora de realizar prácticas de dominación y sumisión se suele consensuar una palabra que la persona que toma el rol de sumiso puede utilizar en caso de que se sobrepasen los límites a los que esta dispuesto a llegar. De utilizarse esta palabra, el amo o ama cesarán inmediatamente la actividad que se esté realizando en ese momento. De este modo se garantiza que siempre se disfrute de la relación y no haya malentendidos.
Escrito por: Ana J. R.